
Cartel para un programa de talleres, exposiciones y actividades de reciclaje. Barrio de La Magdalena, Zaragoza, 2007.
El punto de partida fue una pregunta aparentemente simple: ¿cómo representar el reciclaje sin usar el símbolo del reciclaje?
La respuesta llegó al superponer dos sistemas de signos que todo el mundo reconoce por separado: el icono universal del reciclaje y las tres posiciones de la mano en el juego piedra, papel y tijeras. Las manos sustituyen a las flechas y reproducen la misma estructura circular. El resultado es una imagen con dos lecturas simultáneas: desde la distancia, un símbolo de reciclaje; más cerca, un juego. En el espacio entre ambas lecturas aparece el significado del cartel —transformación, intercambio, creatividad, hacer con las manos— sin que ninguna de las dos imágenes lo diga por separado.
El soporte en papel kraft y la ilustración de trazo directo refuerzan el carácter artesanal de las actividades, y acercan la imagen a un público familiar e infantil sin renunciar a la precisión conceptual.

o
o