
Branding e identidad
Diseño de sistemas
Dirección de arte
Diseño web
Durante más de treinta años, Möbel Logistics había construido una sólida reputación gracias a la calidad de su servicio. Sin embargo, esa realidad no se reflejaba en su imagen.
La empresa había crecido incorporando nuevos servicios, nuevos soportes y nuevas formas de comunicarse sin un criterio común. El resultado era una identidad fragmentada, incapaz de transmitir su verdadera dimensión. Como muchas empresas del sector, utilizaba los mismos códigos visuales y el mismo lenguaje que su competencia.
Todo comenzó con el diseño de un espacio expositivo para Feria Hábitat Valencia. Lo que inicialmente era un proyecto de comunicación espacial puso de manifiesto una necesidad mucho mayor: la empresa necesitaba un sistema de identidad capaz de unificar todos sus puntos de contacto.
Aquella primera intervención terminó convirtiéndose en el punto de partida de un proceso de transformación mucho más amplio.

El objetivo nunca fue diseñar un logotipo nuevo. El reto consistía en construir una marca capaz de expresar quién era realmente Möbel y acompañar el crecimiento de la empresa.
No se trataba de reinventar su historia, sino de darle un lenguaje capaz de proyectar confianza, organización y cercanía.


Antes de decidir qué debía cambiar, era necesario entender qué merecía la pena conservar.
El logotipo ya formaba parte del imaginario de clientes, proveedores y trabajadores. No era el problema. El verdadero reto consistía en dejar de depender exclusivamente de él y construir un sistema visual coherente, flexible y reconocible.
La intervención simplificó la identidad, eliminando los elementos superfluos y reforzando aquellos que seguían aportando valor.
La nueva identidad se construyó a partir de decisiones sencillas: una nueva tipografía, una paleta cromática ampliada, una familia de pictogramas y una retícula modular capaz de crecer junto con la empresa.
Cada elemento dejó de funcionar de manera aislada para formar parte de un mismo sistema. Un lenguaje visual reconocible, preparado para adaptarse a cualquier soporte sin perder coherencia.




Möbel no solo transporta productos. Los instala, los monta y los integra en la vida de las personas. La identidad debía expresar esa capacidad de construir.
La retícula modular surgió observando cómo trabaja realmente la empresa. El sistema no nació delante de un ordenador; nació de la lógica de las cajas, del embalaje y de la organización del espacio de carga.
Los módulos se combinan, crecen y se reorganizan para generar un lenguaje visual flexible, capaz de adaptarse a cualquier aplicación sin perder identidad.



Lo que comenzó como un proyecto expositivo terminó convirtiéndose en un sistema completo de identidad.
Presentaciones, comunicación digital, web, vehículos, campañas, manuales y soportes comerciales fueron incorporando progresivamente el nuevo lenguaje hasta construir una marca coherente en todos sus puntos de contacto.

















La nueva identidad permitió proyectar una empresa más sólida, organizada y preparada para afrontar una nueva etapa de crecimiento.
Reforzó la percepción de la marca entre clientes, proveedores y colaboradores. Acompañó la evolución de la empresa. Incrementó su valor percibido.
Tiempo después, Möbel Logistics pasó a formar parte de un grupo empresarial de mayor dimensión.
Aunque ese proceso responde a múltiples factores, la nueva identidad contribuyó a proyectar una organización más madura, coherente y preparada para afrontar esa nueva etapa.


Branding e identidad
Diseño de sistemas
Dirección de arte
Diseño web
Durante más de treinta años, Möbel Logistics había construido una sólida reputación gracias a la calidad de su servicio. Sin embargo, esa realidad no se reflejaba en su imagen.
La empresa había crecido incorporando nuevos servicios, nuevos soportes y nuevas formas de comunicarse sin un criterio común. El resultado era una identidad fragmentada, incapaz de transmitir su verdadera dimensión. Como muchas empresas del sector, utilizaba los mismos códigos visuales y el mismo lenguaje que su competencia.
Todo comenzó con el diseño de un espacio expositivo para Feria Hábitat Valencia. Lo que inicialmente era un proyecto de comunicación espacial puso de manifiesto una necesidad mucho mayor: la empresa necesitaba un sistema de identidad capaz de unificar todos sus puntos de contacto.
Aquella primera intervención terminó convirtiéndose en el punto de partida de un proceso de transformación mucho más amplio.

El objetivo nunca fue diseñar un logotipo nuevo. El reto consistía en construir una marca capaz de expresar quién era realmente Möbel y acompañar el crecimiento de la empresa.
No se trataba de reinventar su historia, sino de darle un lenguaje capaz de proyectar confianza, organización y cercanía.


Antes de decidir qué debía cambiar, era necesario entender qué merecía la pena conservar.
El logotipo ya formaba parte del imaginario de clientes, proveedores y trabajadores. No era el problema. El verdadero reto consistía en dejar de depender exclusivamente de él y construir un sistema visual coherente, flexible y reconocible.
La intervención simplificó la identidad, eliminando los elementos superfluos y reforzando aquellos que seguían aportando valor.
La nueva identidad se construyó a partir de decisiones sencillas: una nueva tipografía, una paleta cromática ampliada, una familia de pictogramas y una retícula modular capaz de crecer junto con la empresa.
Cada elemento dejó de funcionar de manera aislada para formar parte de un mismo sistema. Un lenguaje visual reconocible, preparado para adaptarse a cualquier soporte sin perder coherencia.




Möbel no solo transporta productos. Los instala, los monta y los integra en la vida de las personas. La identidad debía expresar esa capacidad de construir.
La retícula modular surgió observando cómo trabaja realmente la empresa. El sistema no nació delante de un ordenador; nació de la lógica de las cajas, del embalaje y de la organización del espacio de carga.
Los módulos se combinan, crecen y se reorganizan para generar un lenguaje visual flexible, capaz de adaptarse a cualquier aplicación sin perder identidad.


Lo que comenzó como un proyecto expositivo terminó convirtiéndose en un sistema completo de identidad.
Presentaciones, comunicación digital, web, vehículos, campañas, manuales y soportes comerciales fueron incorporando progresivamente el nuevo lenguaje hasta construir una marca coherente en todos sus puntos de contacto.

















La nueva identidad permitió proyectar una empresa más sólida, organizada y preparada para afrontar una nueva etapa de crecimiento.
Reforzó la percepción de la marca entre clientes, proveedores y colaboradores. Acompañó la evolución de la empresa. Incrementó su valor percibido.
Tiempo después, Möbel Logistics pasó a formar parte de un grupo empresarial de mayor dimensión.
Aunque ese proceso responde a múltiples factores, la nueva identidad contribuyó a proyectar una organización más madura, coherente y preparada para afrontar esa nueva etapa.

Detrás de cada entrega hay una historia que empieza.
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